11 abril 2007

LA JUSTICIA 1

En la prensa, la del corazón y la otra, debería haber una sección que se llamara 'Pepito Grillo', donde la gente pudieramos leer las cosas que no nos gusta que nos digan. Entiendo que el problema sería cómo hacer obligatoria su lectura cuando uno cree que lo único obligatorio debe ser la libertad y el cumplimiento de las mínimas reglas cívicas. Pero no es mala idea. De esa manera quedaría escrito en negrilla y gorda, lo que opinan los jueces cuando emiten un voto particular.

Los jueces son como todos los demás, ni mejores ni peores, y cuando votan varios una sentencia, ésta no tiene por que ser la buena, Igual que en democracia lo que opina la mayoría no siempre es lo mejor. Dos datos: Hitler llegó al poder en una elecciones democráticas y a Sócrates le mandaron matar-se los hombre justos de Atenas (los jueces). No son dos casos aislados, hay muchos más en la historia. Vease nuestro Tribunal Supremo. Y muchos más, pero son desconocidos.

No es el abuso de poder lo que hace a los hombres injustos, es el poder. Todos los hombres nacemos iguales, y, por naturaleza, buenos. Pero luego, no todos estamos en el mismo nivel y ahí es donde se pueden cometer las injusticias, unas con más repercusión social y otras más domésticas

SONATA PARA UN HOMBRE BUENO

Estoy contento. Creo que vale más la pena pensar en las cosas buenas que hacen muchas personas que en las malas de unas pocas, en las que nos salen bien que en las que nos salen mal, en lo que nos llena los sentidos de sensaciones agradables que en lo que nos hace retroceder, en el detalle que tienen tus hijos (el que los tenga, es mi caso) que en lo que te gustaría que te hicieran. Creo que es mejor estar enamorado de mucha gente a no querer a nadie más que a uno mismo; a fin de cuentas el ombligo de uno es muy parco en cariño. Prefiero emocionarme con una canción o una película a ser de marmol. Me gustaría se músico, me gustaría esculpir, saber pintar mejor, hacer bien cualquier trabajo, me gustaría ser amigo de más gente, querer más a mi familia, me encantaría ser un gran amante, quisiera dar más cariño a mi gente, me gustaría hacer muchas cosas. Pero no querría ser malo. Y estoy contento por estar en el intento, tantas veces fallido, de ser un hombre bueno (mejor que el de la película).

Quisiera ser casi como Jean Valjean, pero es tan, tan difícil. Para personas así son las sonatas.