03 noviembre 2011

CARTA ABIERTA A UN CRETINO

La condición sexual de las personas no las hace ni mejores, ni peores. Llevo muchos años tratando de convencer a las personas que opinan lo contrario, que ser 'homo' o 'hetero no implica nada. Es mentira que los 'homos' tengan más delicadeza, lo que pasa es que se conoce, por los medios de comunicación, a muchos que trabajan en el mundo de las artes. Al igual que yo, muchos 'heteros' tenemos mucha más sensibilidad que otros tantos 'homos'. La mayoría son tan nosmales y corrientes como cualquiera. Creo que se ha pasado de perseguirles y burlarse de ellos a, poco menos que, idolatrarles y si alguno es un payaso, y se lo haces saber, no tardan en tacharte de homófobo.
He conocido amigos de mi padre, que eran 'homos', tan normales como los amigos 'heteros' que tenía. Yo he conocido a bastantes más de los que conocen mis amigos 'heteros'. Mi primer gran amigo, desde los 17 años, es 'homo', algunos de mis mejores amigos también lo son.
No soporto que la falta de educación que tienen algunos de ellos sea 'algo gracioso', cuando en un 'hetero' sería 'algo grosero'.
Esta carta es a uno de esos 'homos' que es grosero, mal educado, patoso y sin ninguna gracia, pero que se cree guapo, gracioso y listo. Pero resulta que nadie quiere estar con él, la mayoría de las personas le van dando de lado y, claro, carece de la figura del 'amigo' (de los de carne y hueso, de los de verdad, ya que en
facebook, según dice él, tiene cientos). No estaré tan equivocado cuando otras personas que le conocen opinan lo mismo. (Aquí, me muerdo la lengua).
Nunca me gustaste, nunca me hiciste gracia, por la única razón de que eres 'asocial' y no te soporto para más de una caña y cada cierto tiempo. Pero has dado el paso definitivo: has insultado a una persona muy querida por mí. Te dijo que no le siguieras insultando, te lo dijo su amiga, te lo dije yo y seguiste haciéndolo. No era algo que se te escapó, no, había intención de ofender. Ni es 'perra', ni 'perri'.
Eres un misógino y quizas lo sabes, pero te hace gracia. Te regodeas en ello. Eres 'faltón'. Se te nota en la forma de dirigirte a ella y a otras mujeres que valen más que tú (esto tampoco es tan difícil). Por educación, en las puertas se tiende a ceder el paso a la persona con quien se va, y si es una mujer, con más razón; tú desconoces esto. Colocas la maleta mía en el maletro y dejas un hueco para que ella coloque la suya. O cuando estamos llegando y le preguntas a quien conduce: "Por dónde vive ésta?". Te gusta que quede claro que ciertas personas te molestan y así te va.
Con todo lo ingeniero agrónomo que seas, tienes menos educación y saber estar que cualquier amigo mío del bar Victor, que no tienen estudios. No tienes ni para descalzarles. Ah, y aún no teniendo internet, tienen más amigos que tú, y de los de verdad.
En otros viajes tú no has estado, y las otras mismas personas nos lo hemos pasado muy bien. En este viaje tampoco venías, y se prometía bueno. Hasta que me dicen que vas a venir, en ese momento se me 'jodió' el viaje, se que eres insoportable un rato, con que cuatro días podría ser un infierno, pero había una amiga que nos esperaba en el destino y el dueño de la casa que quería que fuéramos. Mi primera intención, la dije, fue que no iba, pero reflexionando y creyendo que tal vez no sería tan terrible, accedí. Cuánto me arrepiento de haber ido.
Siempre he dicho que la gente no se debe distinguir por el sitio donde nacen, ni por su color de piel, ni su religión, ni su opinión política (dentro de lo legal y democrático), ni por su sexo, ni su edad, ni siquiera por con quien 'follan'. La gente se divide en IMBÉCILES(1) y NORMALES. De los primeros no hay muchos, pero he tenido la mala suerte de conocerte en plenitud y ahora veo lógica tu soledad. Per tú te superas y tienes más cretinismo(2) que imbecilidad.
Y que te quede muy claro que tu condición de homosexual "me la suda".

(1) imbécil.
(Del lat. imbecillis).
1. adj. Alelado, escaso de razón. U.t.c.s.
2. adj. p. us. Flaco, débil.

(2) cretinismo.
(De cretino).
1. m. Enfermedad caracterizada por un peculiar retraso de la inteligencia, acompañado, por lo común, de defectos del desarrollo orgánico.
2. m. Estupidez, idiotez, falta de talento.